Once Upon A Time…in Hollywood (Había una vez…en Hollywood)

Por si a alguien le quedaba duda, Quentin Tarantino ama el cine, tal y como tú y yo pero es más como ese amigo que sabe todo del cine y ve todas las películas de cada año. Esto se demuestra como nunca en su más reciente película.

En “Once Upon a Time…”, Tarantino recrea con un detalle poco antes visto, el Hollywood de finales de los 60’s pero más que eso, nos lleva detrás de cámaras, detrás de la fantasía y los efectos especiales, para ver como pocas veces lo que es ser parte del medio del espectáculo siguiendo por tres días la vida de tres personajes: Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), Cliff Booth (Brad Pitt) y por primera vez hace protagonista a una persona real usando a Sharon Tate (Margot Robbie).

DiCaprio interpreta a Rick Dalton, un actor de televisión con gran éxito hasta que decidió dar el salto al cine y aunque tuvo unos cuantos éxitos, perder el papel que hizo famoso a Steve McQueen lo traumó y ahora se la vive haciendo apariciones especiales en diferentes shows de tv pero sabe o siente que su momento ha pasado. Lo grandioso de este personaje y la forma en la que Tarantino lo escribe y DiCaprio lo interpreta es que no se trata de un mal actor sino de un muy buen actor que perdió toda confianza en si mismo por una sola vez que falló. Vemos a Rick contarle la historia al protagonista de la serie en la que trabaja ahora pero Rick le dice que “jamás llegó a filmar nada” y al mismo tiempo vemos algo diferente, vemos a Rick en una escena de The Great Escape (una de mis películas favoritas) y entendemos que seguramente Rick fue reemplazado por McQueen tras ver que no daba lo que el director quería. Este tipo de situaciones suceden todo el tiempo en Hollywood, el ejemplo más importante sería el de Eric Stoltz en Back To The Future, Stoltz fue seleccionado como Marty McFly e incluso filmó cuatro semanas pero el director sintió que Stoltz no estaba funcionando y fue reemplazado por Michael J. Fox quien saltó a la fama gracias a esta película y Eric Stoltz no pudo despegar.

Rick incluso se hace menos constantemente cuando el representante Schwarz (Al Pacino) le dice que vio dos películas suyas y Dalton se disculpa porque las considera malas. Todo eso es lo que un actor de la talla de DiCaprio logra trasmitir trabajando con un guionista y director como Tarantino. Dalton demuestra ser un gran actor en el set de la serie “Lancer” y solo necesita recuperar su confianza.

Por otro lado tenemos a Brad Pitt como Cliff Booth, un doble de acción y amigo de Dalton que está feliz de seguir trabajando en algo relacionado con Hollywood. La vida le ha dado muchos golpes, es un veterano de guerra, es culpado de haber matado a su esposa (aunque jamás nos queda claro si lo hizo o no) y esa reputación lo sigue en un medio donde si no le caes bien a la gente, no vas a avanzar mucho y eso es justo lo que le sucede, por suerte Rick y Cliff son verdaderos grandes amigos, Cliff aun puede poner comida en la mesa para él y su perro a pesar de vivir en un trailer detrás de un autocinema a una hora de Hollywood. Todo esto es lo que hace a Cliff una persona mucho más precavido en el presente, Un cuando llama la atención de una misteriosa joven que se encuentra constantemente en las calles de la ciudad y que en un momento lo hace meterse a la boca del lobo en el campamento de la secta de Charles Manson. Brad Pitt da su mejor interpretación en años, nada sorprendente ver que la última buena actuación de este hombre fuera en Bastardos Sin Gloria, su primer trabajo con Tarantino, Pitt hace a Cliff un ser pasivo, como un cuerpo siendo llevado por las olas pensando que no es mayor problema, pero la actitud de Cliff no refleja que tan peligroso o poderoso es en verdad y cuando corre peligro se transforma en un ser imponente.

Tarantino no escatimó en gastos para esta producción y transformó grandes secciones de Sunset Boulevard, Cielo Drive y otras áreas de Hollywood en aquel de su infancia en 1969, esta película será una delicia para examinar a detalle cuando salga en blu ray.

El director olvida su caracteristico estilo y no hay capítulos que divida la historia, incluso los cortes y las transiciones se hacen de manera muy natural a veces con elaborados movimientos de cámara y la música, uno de los principales sellos de Tarantino no dicta el ritmo de las escenas como antes sino que es algo omnipresente, casi como el aire que se respira aquí, brincando de una estación de radio en un coche a un programa de televisión o a una escena en una película y funciona mejor para concentrarnos, curiosamente, en la vida detrás de la cultura pop en vez de volverse parte de ella como sucede con temas como Little Green Bag, Misirlou o muchos más en la filmografía de este director.

Ahora voy a hablar de Margot Robbie como Sharon Tate y porque su papel es tan importante aunque no tenga tanto diálogo, pero para hacerlo debo tocar temas del final de la película así que si quieren dejar de leer para no arruinar su experiencia, los dejo con una tremenda declaración de que Once Upon A Time In Hollywood es una obra de arte que será analizada de ahora en adelante por cualquiera que ame el cine o pretenda estudiarlo, Tarantino ha escrito otra maravilla que estudia la vida de estos personajes y lo que representan dentro de la industria del cine no solo en aquellos tiempos sino ahora también. Los tres actores dan su mejor trabajo en años y les recomiendo verla.

Si siguen aquí entonces hablemos de Sharon Tate.

Quentin lo ha dicho desde que anunció el tema de su novena película, la muerte de Sharon Tate fue un evento que marcó a toda una generación y a una industria, sucitó un cambio en Hollywood donde ya no podía ocultar los problemas sociales de Estados Unidos y la contracultura que se estaba dando donde surgió el antihéroe, dejando de lado la división clásica de héroes y villanos.

En esta película, Robbie interpreta a Tate en ese momento de ensueño, su carrera está despegando y es la chica adorada por todos, pero al mismo tiempo la fama no la ha cambiado y continúa siendo amable y buena con todos. Quentin la escribe como una figura angelical que ilumina todo a su paso y Margot la interpreta con una sencillez y esperanza que salta de la pantalla y te obliga a sonreír sepas o no sobre la trágica historia.

Uno de los mejores momentos de la película es uno de los más tranquilos, Margot Robbie como Sharon Tate decide entrar a una matiné de The Wrecking Crew, su más reciente película y Margot Robbie, interpretando a Sharon Tate, ve a la real Tate en pantalla y experimenta la película con las reacciones de la audiencia. Tal vez si yo no trabajara en este medio no comprendería lo que el personaje transmite en ese momento tanto como otras personas pero por suerte tengo años en el medio, sostuve una relación con una actriz y mi mejor amiga es una actriz y pude entender lo que en ese momento pasaba por la mente de Sharon, el nerviosismo de verse en pantalla y solo ver sus imperceptibles errores, no saber si la audiencia se reirá en los momentos que debe reirse y la alegría de escuchar las carcajadas, recordar como entrenó con Bruce Lee (quien si fue el consultor técnico en la película original) para su gran escena de acción y escuchar los aplausos del público. Esa retroalimentación es lo que alimenta el alma de un artista y Margot Robbie lo transmite tan bien que resulta hermoso, imagino que lo mismo debe sucederle a un arquitecto cuando ve gente viviendo en algo que él construyó o a algún doctor cuando ve a un paciente al que ayudó a salir adelante o el maestro que ve a sus alumnos graduándose.

Ahora respecto al final, Tarantino decide volver a alterar la historia para darnos un final feliz, algo que pocas veces hemos visto en su filmografía, prácticamente solo Beatrix Kiddo ha tenido este honor antes de que comenzara a jugar con la historia y aun así sus finales felices desde entonces son cuestionables, pero tras un verdadero agasajo de violencia extrema hacia seres que perdieron su humanidad al decidir matar a alguien, Quentin nos regala un momento agradable, un tónico para remover toda la mala vibra y mierda de nuestro mundo y sus terribles noticias. Después de todo, escuchamos la dulce y preocupada voz de Sharon en el intercom, ¡Está viva!, tal vez mucho no sepan la historia real pero por favor búsquenla y sepan porque ese momento es fantástico, además nos damos cuenta que Sharon sabe quién es Rick Dalton y resulta que lo admira, el futuro parece sonreirle a Rick pero Quentin se enfoca de una forma tan pacífica en el hecho de que toda la gente que en el mundo real murió esa noche, aquí están vivos porque Había una vez en Hollywood un actor llamado Rick Dalton, que tenía un amigo llamado Cliff Booth y una noche sin saberlo, alteraron la historia y salvaron vidas y por lo menos en ese universo alterno, todo está bien por esta noche.

I’m Out!!!!

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