Los Fabelman: editando el pasado

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Sinopsis: Steven Spielberg utiliza su propia vida para crear la historia de un chico que queda enamorado con el cine en medio de una ruptura familiar.

Opinión: Parece que está de moda el que ciertos directores establecidos expriman su propia nostalgia para congratularse y crear su propio pasado. Cuarón con Roma, su oda a la nana y al México de la clase alta; La justificación de la famosa mala actitud de González Iñárritu con Bardo; la relación tóxica de la juventud de Paul Thomas Anderson en Licorice Pizza y ahora la edición del pasado de Spielberg con The Fabelmans.

Lo he dicho antes y lo repito aquí: «Spielberg es un peligro a la hora de adaptar» y parece que la gente que lo conoció en su juventud está saliendo a desmentir algunos pasajes de esta cinta pero lo que no queda claro es que él mismo admite que su relación con su padre fue un asco y no la arregló hasta después de hacer La Lista De Schindler pero aquí nos muestra que aunque el hombre no era el mejor padre del mundo, hizo hasta lo imposible para mantener la armonía familiar ¿Será que al ver su propio documental, Spielberg notó que su padre jamás fue el problema?

Filmada de manera impecable, como solo Spielberg y Janusz Kaminski saben hacerlo, la vida de Sammy Fabelman es un descubrimiento de su propia identidad como hebreo, como cineasta, como hijo de dos padres completamente diferentes y hasta como hombre. El cine es, más que su motor, su distractor de todo lo malo alrededor de él y vaya que Spielberg crea unas cuantas secuencias que explotan la magia del cine, pero hay algo que no termina de conectar.

Mientras que, lamentablemente, Gabriel Labelle da una interpretación muy floja como Sammy, Michelle Williams aventó todo lo que tenía dentro para crear un papel casi irreal de una mujer insatisfecha de alegrías y libertades en un matrimonio «bueno» pero muy plano. El típico caso de estar con el hombre perfecto pero tu vida es un caos y Michelle a veces parece una loca mientras que ella misma apoya a su hijo y destruye su matrimonio, la escena donde Sammy confronta a su madre sobre su amorío es de lo más poderoso dentro de esta historia porque la conexión más hermosa se destruye cuando ella ve el riel que editó su hijo, pero Spielberg no logra aterrizar el golpe tan bien como lo ha hecho en otras ocasiones, por ejemplo con Catch Me If You Can cuando el protagonista ve a su madre feliz con su nueva familia y él simplemente no puede soportarlo.

Por su parte Paul Dano se mete en la piel de un padre atrapado en su propio camino cerrado de ver las cosas, un hombre que siente que las artes no son el camino para una vida segura y no tiene filtro para decir esto una y otra vez. Nunca un villano de drama Hollywoodense, solo un hombre satisfecho con su vida estable y monótona.

Pero siento que el mayor problema viene en el tercer acto donde Sammy decide hacer más películas, el momento en donde filma el viaje de su generación a la playa, su novia loca ultra católica y su confrontación final con sus bullies se sienten falsas como fantasías que jamás pudo realizar y si a esto sumas que ya hay varios artículos diciendo como Steven nunca tuvo novia en la secundaria y nunca se defendió de sus bullies pues pierde mucho más.

Sé que coloqué esta película en mi Top 30 del año pasado (último lugar) pero, aunque no la considero una mala película, definitivamente es una de las más olvidables de la filmografía de este maestro. Comprendo la importancia terapéutica de la cinta y el amor en la historia pero simplemente es floja.

7/10

I’m Out!!!!!

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