J’Accuse (El Acusado y el espía)

Se me habían olvidado por completo los premios César y no digo esta entrega sino en general y es que ya me enojo demasiado con los Oscar como para soportar los constantes errores de su contraparte francesa. Por suerte este año había tres grandes películas concursando que merecían ganar.

Escribo esto como preámbulo, porque justo el viernes se estaba desatando la polémica en esa entrega y yo estaba entrando a ver la nueva película del director Roman Polanski, “J’Accuse”, basada en el acontecimiento histórico que vio a Alfred Dreyfuss ser condenado a años en la cárcel por el antisemitismo que contaminaba al ejército francés en 1896.

Seré sincero diciendo que me dio tristeza que el mundo recuerde a Jean Dujardin exclusivamente por su participación en esa horrible película “El Artista” por la que le dieron el Oscar ya que el hombre ha demostrado año con año ser muchísimo más que ese insgnificante rol. Aquí demuestra su rango actoral interpretando al Coronel que poco a poco descubre que el caso de Dreyfuss no fue más que un chivo expiatorio basado en antisemitismo.

Polanski nos entrega una cinta fenomenalmente dirigída y con actuaciones exquisitas que la transforman en una de las mejores del año.

Pero me sorprendió que al salir me encontré a Twitter plagado (como siempre) de ataques contra el premio que la Academia francesa le dio a Polanski y de nuevo pregunto ¿tenemos que juzgar el trabajo de un artista por su comportamiento como persona?

Entiendan que para nada apoyo lo que Polanski hizo o de lo que se le acusa, solo estoy tratando de explicar que ningún artista, pasado o presente, es 100% inocente y que si nos pusiéramos a juzgar al arte por la vida de sus realizadores entonces deberíamos ir a destruir el Vaticano y quemar el Louvre.

Más allá de la política detrás de cualquier premiación, los César también tratan de premiar exclusivamente el arte, no dan una plataforma para aplaudir los pecados de nadie, simplemente el trabajo.

¿Vamos a dejar de disfrutar Ben Hur por el hecho de que Charlton Heston fue un monstruo que aplaudia y justificaba todas las matanzas en Estados Unidos por su relación con la Asociación Nacional del Rifle?

¿Son capaces de perderse de El Padrino porque Brando era despreciable y un violador acusado?

¿Sabían que Da Vinci, Pollock y Warhol eran violentos y misóginos?

¿Negarán haber bailado Billie Jean tras ver las irrefutables pruebas del pederasta Michael Jackson?

Todos monstruos, pero hacer una pintura, escultura, canción o película significa el trabajo de tanta gente que satanizar el trabajo por su relación con la persona es, en mi humilde opinión, ridículo.

No digo que le aplaudan a Polanski, tan sabe que no merece aplausos que hizo bien no presentarse en la ceremonia y, de nuevo, creo que merece por lo menos tener su día en corte y ser juzgado, pero comparar la calidad de Polanski como humano con la calidad de esta película es innecesario porque son dos cosas diferentes.

J’Accuse es una tremenda película que se debe admirar y lo sería fuera o no dirigida por Polanski y eso es todo lo que nos debería interesar.

I’m Out!!!