¿Qué pasa cuando el público ni los estudios saben lo que quieren?

Es común escuchar que el público general se divierte con cualquier cosa que tenga chistes, niños y un perro o que para hacer un drama taquillero se requiere la historia de amor perfecta y música que te haga llorar. Algo que sin duda ha hecho que muchos en la industria llamen “Genio” a James Cameron es su habilidad para darle al público exactamente lo que quiere, podrán decir misa de Avatar pero el hombre supo perfectamente que este proyecto le gustaría a niños de 8 años hasta a ancianos de 80 y por eso el nombre clave era Project880 y de Titanic ¿Qué otra película conocen que tenga una historia de amor tan cursi combinada con una hora de acción y muerte por todos lados? El hombre sabe lo que muchos queremos ver cuando pagamos un boleto de cine.

Lamentablemente algo que la década pasada demostró es que este conocimiento es casi nulo ahora. Tal vez sea la apertura de nuevos mercados o las redes sociales pero proyectos que hace 20 años eran un hit asegurado, ahora son un tremendo fracaso y si el público no sabe lo que quiere, los estudios no saben que darnos.

“Pero Marvel tienr la fórmula para hacer millones!”

Si y no, aunque el plan del MCU funcionó maravillosamente, eso no significa que las películas del MCU sean algo de calidad, bien dicen que si analisas la trama de cualquiera de esas películas por un minuto, vas a descubrir una infinidad de errores y huecos pero eso es porque lo que hace más llamativo al MCU no es la trama, es el hecho de que nos hacen creer que TODO está conectado.

Vean el ejemplo de las primeras películas del MCU, fuera de Iron Man ninguna es un gran éxito taquillero ¿porqué? Pues porque la famosa escena de Nick Fury al final de Iron Man hablaba de los Vengadores pero no sabíamos más, RDJ aparece al final de los créditos de Hulk pero nada en la película nos dice que están conectadas, es hasta el final de la primera película del Capitán América que todos comprendimos que estas películas estaban reuniéndolos y por eso la primera película de Avengers funcionó tan bien, porque se nos cumplió una promesa, desde ahí fíjense bien como frases como “esto conecta con..” y “forma parte del universo” son las más repetidas en la publicidad de cualquier película porque saben que no importa que tan mala sea una película individual, es parte de la siguie te película de Avengers y es lo único que cuenta. Básicamente son capítulos de relleno de una serie que te emocionan con los dos últimos minutos.

Y eso fue fantástico, pero no funcionó con otros proyectos de otros estudios porque las promesas no tienen el mismo peso.

Lo mismo ocurre con el factor ESTRELLA.

En los 90s no ibas a ver Misión Imposible sino a Tom Cruise aparecer en Misión Imposible. Las superestrellas fueron un factor crucial para los estudios pero hoy en día esto no aplica para muchos, especialmente las nuevas estrellas. Misión Imposible sigue sosteniéndose de la fama de Cruise ya que el público quiere ver que locura hará esta vez o en el caso de Once Upon A Time In Hollywood, el ver a Brad Pitt y Leo DiCaprio en una película de Quentin Tarantino fue un gran atrayente para el público en general que no es fan apasionado del director.

Si las películas de Tim Burton no tuvieran su nombre, se habrían vuelto películas serie B de culto inmediatamente y ahora tanto las estrellas de películas de Marvel y DC están viendo el problema de la falta de superestrellas y es que los fans solo son fans del producto, no del actor, de lo contrario ¿por qué Dolittle no fue un éxito enorme si se supone que RDJ es tan famoso por interpretar a Iron Man?

Ahora tenemos fracasos como Birds of Prey y Charlie’s Angels que dan justamente lo que el público femenino pedía hasta el punto de tener directoras, pero sus taquillas han dejado mucho que desear.

“Aah pero es que nada justifica una mala historia”

Ok, quieres una buena historia? Entonces porque el cine independiente o el más serio, ese que queda nominado a los Oscar, no tiene la taquilla que tiene Avengers Endgame?

Muchas veces el público pide mejores historias, cintas más arriesgadas pero en su mayoría considera todo ese cine aburrido y por lo mismo es bonito pero triste saber que todas las películas nominadas al Oscar este año fueron las primeras en lograr superar los 100 millones de dólares por nominado, entiéndase que si juntamos la taquilla de todas las nominadas de este año, apenas y alcanzaríamos a pasar a Titanic en ganancias.

Todos amaron que Parasite ganara pero donde estuvo la demanda por verla?

También tenemos el problema de que en México y en muchos otros países ODIAN LOS SUBTÍTULOS, esto se debe en parte a la aberración que un gran sector del pueblo tiene a aprender una segunda lengua y está muy bién que saques el argumento de las lenguas prehispánicas pero de que te sirven en el mundo actual?

Saber un segundo idioma es fantástico tanto para conseguir un mejor empleo como para ganancia personal pero hablando estrictamente del cine, el doblaje, por más bien hecho que sea, siempre tropicaliza el guión para adaptarlo a los movimientos de las bocas de los personajes. Tomé un curso con uno de los grandes del doblaje en México y él mismo confirmó que el chiste no es decir lo mismo que está escrito en el guión sino ajustar el guión al movimiento de la boca.

“Queremos mejor cine nacional y no las porquerías que sacan siempre”

Ok, y pido disculpa a nuestros lectores de otros países porque voy a enfocar este punto exclusivamente al cine mexicano, pero pues si quieres menos películas con Omar Chaparro y Martha Higareda ¡DEJA DE PAGAR POR VERLAS TODO EL TIEMPO! La única razón por la que los estudios siguen haciendo películas tan malas de comedia o románticas es porque ahí van todos a caer en la falacia de “apoyar al cine mexicano” y luego se ponen sus lentes de sabelotodo diciendo que deberían apoyar a los siguientes Del Toro, Cuarón e Iñárritu ¡pero ellos se fueron porque aquí no hay mercado para las ideas que ellos querían desarrollar!

Estamos en una época de cambio, con el estreno y victoria de Endgame, quedó claro que el género de superhéroes fue la modita de la década pasada, así como en su momento las YA movies y las películas de terror pero el público tiene el control para decidir cuál será la siguiente moda, solo que eso no pasará si continúas apoyando la nostalgia. No basta con justificar el “es que no hay nada más en el cine entonces toca ver el remake de la película animada wue me encantaba de niño” también tienes la opción de NO IR AL CINE y así demostrar a los estudios que esto no es lo que quieres. Antes lo hacíamos pero llegó un momento en el que se nos olvidó que ni ellos saben que nos gusta.

I’m Out!!!