La Sirenita: el problema es Disney

Tenía otro artículo planeado para hoy pero creo que esto es más relevante ahorita. Por dos años hemos escuchado que Disney planea hacer un remake del clásico animado que lo regresó a la fama mundial: La Sirenita.

Basada en la historia escrita por Hans Christian Andersen sobre una joven sirena blanca como la espuma del mar que se enamora de un hombre en la tierra, como todas las historias fantásticas originales, esta tiene un final trágico y la gente de Disney la cambió a un drama juvenil.

El viernes de la semana pasada se anunció que Melissa McCarthy sería la villana Úrsula y aunque nos habría encantado que Disney mantuviera la tradición y contratara a una Drag Queen para interpretarla (el personaje animado está inspirado en la Drag Queen “Divine” y la voz en español también es de una Drag Queen) pero pues eso es mínimo.

Tres días después se anunció que Jacob Tremblay sería la voz del pez Flounder, lo cual nos agrada demasiado porque lo hemos puesto en nuestro fantasy cast desde que lo vimos en Room, y la comediante Awkwafina daría voz a Scuttle.

Pero hoy se anunció que el papel principal de Ariel será interpretado por la joven actriz y cantante Halle Bailey, quien es de raza negra y desde entonces se ha desatado una guerra en redes sociales, donde ahora todo es guerra.

Obviamente muchos han salido a defender a la joven actriz porque no falta quien ataque a una joven consiguiendo su primer papel protagónico y luego están los racistas, pero quiero aclarar que nuestra molestia no va hacia Halle Bailey, nuestra molestia no es contra hacer que las películas reflejen el mundo tan diverso en el que vivímos, al contrario, somos de los que piden más papeles para mujeres, personas de todo color y nacionalidad, preferencia sexual y forma física. Lo que nos molesta es la actitud de Disney ante hacer de la representación una forma de marketing donde es “obligatorio” que películas como El Rey León y Mulan tengan un elenco negro y chino respectivamente porque son historias “que representan a esas culturas” (nosotros pensamos que todas las películas son para todos pero estas son palabras de Disney), pero cuando una película tiene en su mayoría personajes blancos, ahí no importa la representación.

La Sirenita es una historia de Dinamarca donde el personaje se describe como “blanca como espuma”, ha sido un relato importante para ese país mucho antes de que Disney la hiciera suya, por su parte Disney hizo al personaje blanco que generaciones han visto y disfrutado por lo que, cuando estos remakes comenzaron a aparecer, todos esperaban a una chica blanca para Ariel.

¿Acaso alguien de cualquier color de piel ha visto la Sirenita y no se ha identificado con lo que Ariel representa? ¿A quién está sirviendo este cambio?

No se trata de racismo, se trata de hipocresía de una empresa que manipula a las razas sólo para marketing. Cuando hagan Coco ¿nos gustaría que hubiera cubanos o puertoriqueños interpretando a personajes mexicanos sólo porque Disney quiere llegarle a “toda latinoamerica”? ¿Eso no es racismo también? La representación cultural es universal porque no todos los negros y blancos son gringos. Entendemos que en ese país, y en muchos otros, una raza ha sido tratada injustamente por la otra y las cosas deben cambiar, pero la integración y representación no es “cambiar personajes blancos por negros” sino crear personajes de distintos colores, creencias, sexualidades y demás pero haciendo el mismo esfuerzo por darles historias interesantes y profundas como se ha hecho con los personajes blancos. Nadie quiere a un Batman negro, lo que queremos es un personaje afroamericano que sea tan interesante como Batman, de ahí que personajes como Miles Morales, Spider-Gwen y varias Linternas Verdes sean parte del canon de Marvel y DC.

Es el respeto al material y no encasillar a la gente diciendo “esta historia se desarrolla aquí por lo que solo la gente de este lugar o de este color puede identificarse. Por suerte Emma Watson tiene algo de francesa pero ¿cuántos actores franceses hubo en la Bella y la Bestia? Ahí tampoco importó porque un blanco gringo, uno británico y uno francés son aparentemente intercambiables para Disney, el niño del Libro de la Selva si es de la India, los actores de Aladdin si son árabes, ¿porque los personajes de una historia danesa no pueden ser como la mayoría de los que viven en ese país?

Es lo mismo que le hemos criticado a Disney sobre como no hay protagonistas negros en las películas de Pixar o como todos los sidekicks de Marvel son negros, asiáticos o mujeres y sabemos que una solución sería dejar de reportar o consumir productos de esta empresa para mandar un mensaje pero la realidad es que en la actualidad Disney controla el 55% del entretenimiento popular en Hollywood y no vamos a dejar de reportar u opinar sobre eso porque nos quedaríamos sin audiencia y al mismo tiempo nuestra audiencia no tendría nada que ver en cine o televisión es solo expresar una molestia que no es racista y para nada va en contra de una joven actriz.

I’m Out!!!!!

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