Reservoir Dogs/The Hateful Eight: Las más teatrales de Quentin Tarantino

maxresdefault

Con la salida del primer trailer de la novena película de Quentin Tarantino, llamada Once Upon A Time In Hollywood, oficialmente estamos en “Año Tarantino” y cada vez nos acercamos más a su retiro. Por esa razón, y el hecho de que soy un diehard fan de QT, me puse a ver de nuevo sus películas y noté algo peculiar entre su primer largometraje y su más reciente: el que ambos tienen un alma teatral.

Habiendo trabajado en cuatro guiones antes de sentarse detrás de la cámara, Quentin Tarantino no demuestra una sola gota de nerviosismo a la hora de mostrar sus habilidades en Reservoir Dogs, su película más “salvaje” que ya dejaba ver el tipo de director que este enajenado ex empleado de un videoclub sería y como moldearía los 90’s hasta convertirse en uno de los directores más influyentes de la actualidad.

reservoir-dogs-movie-artwork-1-sheraz-a

El manejo de la cámara, la edición y la dirección artística muestran a un joven enamorado del estilo japonés y por supuesto de la simpleza de Brian De Palma muchas veces dejando que la cámara sea nuestro punto de vista en largas tomas hasta que de pronto nos deja cosas a la imaginación para “llenar los huecos”.

La forma de escribir de Tarantino es como una plática entre amigos pero sobre todo entre gente real con referencias actuales que muchas veces no tienen relevancia en la historia pero la adornan con algo digno de aprenderse de memoria.

los-odiosos-ocho_q815

Por otro lado, The Hateful Eight nos traen a un veterano que sabe puede hacer lo que le plazca pero aun sigue demostrando su amor por el arte de hacer cine. Sus planos se han vuelto mucho más artísticos donde a veces la simpleza de un territorio hostil, una estatua y un carruaje son suficientes para contar una legendaria introducción con la música original de Ennio Morricone, por supuesto lo que más se nota en esta película es que el director ha aprendido a hacer un western después de cometer varios errores en su primer intento con Django Unchained. Sus diálogos se han vuelto más rebuscados y menos realistas aunque bastante tiempo ha pasado como para llamarlos por su merecido nombre actual: “Tarantinescos”.

Nadie habla así, pero vaya que nos encantaría vivir en una sociedad que puede recitar largos monólogos que reflejan que ninguno de estos personajes deben ser tomados a la ligera.

Mientras Reservoir Dogs es el antes y después de un robo que salió mal, The Hateful Eight es el crescendo eterno de un cazador de recompensas que no sabe el peligro en el que se encuentra días antes de cobrar algo que jamás llegará pero lo que ambas tienen en común es su simpleza y que bien pudieron ser obras teatrales que disfrutarían años de rotundo éxito.

el-supersonido-de-los-personajes-de-reservoir-dogs-2

La primera por falta de presupuesto, donde los actores tuvieron que poner dinero y vestuario durante los 35 días de filmación, y la segunda por un morbo casi Hitchcockiano de manejar una situación tan tensa en una sola locación, pero el caso es que Tarantino sin saberlo, o tal vez consciente de ello, bien pudo enviar estos guiones a Broadway sin mayores cambios y eso habla de una grandeza que pocos tienen pero que siempre estuvo dentro de Quentin tuviera dinero o no.

En una época donde ya ni las películas independientes se mantienen en una sola locación, Tarantino sigue luchando por preservar el arte del cine a como dé lugar, negándose a filmar en digital y reviviendo viejos formatos como el lente Ultra Panavision 70, algo más grande incluso que IMAX y que era reservado exclusivamente para grandes eventos cinematográficos como Lawrence de Arabia. Para muchos podrá ser otro caso de “viejo director necio” como ya hemos visto con Steven Spielberg. Pero a diferencia de este, Tarantino no ha traicionado sus principios siempre buscando como explotar lo ya usado que Hollywood ha decidido arrumbar en una bodega acumulando polvo, Quentin pide que se lo den y el lo hará brillar como en sus mejores días y eso da a sus films un estilo ya no experimentado actualmente.

jason.leigh__zpsliye77ro

El director ha dicho que le gustaría pasar sus años de retiro escribiendo libros sobre cine pero tal vez debería considerar transportar sus historias a los escenarios donde el rescate de Daisy Domergue podría bañar de sangre las primeras filas tal como lo hace Sweeney Todd o ¿Cómo sería ver la violencia de Mr. Blonde al ritmo de “Stuck In The Middle With You” seis veces a la semana en un escenario seguido por el rugir de los aplausos del público?

I’m Out!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s