Mindhunter: Entendiendo al asesino

Es cierto que actualmente estamos en una Época Dorada de la televisión, en especial porque ya no dependemos de ciertos canales para otorgarnos mejores opciones. Para muchos amantes del séptimo arte tal vez no sorprenda escuchar que un grande como David Fincher prefiere ahora el formato televisivo pero después de ver House of Cards quedamos convencidos, ahora que llega con su segunda serie como productor no podemos más que asegurar que el hombre no ha perdido su tacto.

Mindhunter es una cruda, visceral y aterradora visión de la mente criminal, nos lleva a los días donde aquellas instituciones que supuestamente deben saber más que nosotros, no sabían nada y, como nosotros, creían que casos como Charles Manson eran cosas aisladas.

Fincher es aquí solo el conductor para que otros puedan llevar esta historia a la realidad, pero su estilo se queda presente en cada capítulo a pesar de solo prestarse a dirigir dos, por lo que la serie es oscura y carnal, podríamos decir, usando terminología actual, que esta es la “precuela” a Zodiac, uno de los mayores clásicos de la filmografía Fincher.

Aquí seguimos la vida de un agente del FBI, interpretado por el “golden boy” de Broadway Jonathan Groff, que poco a poco descubre que la forma en que la agencia ha estado “atacando” a algunos asesinos está mal y comienza a buscar nuevas técnicas para entender que convierte a un hombre normal en un secuestrador o asesino. Todo parece ir en una espiral que ya hemos visto donde el jefe no le ve sentido y el resto de sus compañeros sienten que pierde su tiempo, pero esto cambia cuando conoce a dos personas: Debbie Mitford y Edmund Kemper

Debbie cambia a Holden (Groff), de un hombre encerrado en la mentalidad americana de décadas pasadas a una capaz de experimentar mayor libertad. Kemper, el primer asesino serial que entrevista, le abre los ojos a reevaluar su investigación y como este tipo de personas llevadas a cometer actos tan horribles, son más comunes de lo que cree.

La serie hace un maravilloso balance entre las vidas de los personajes principales, las entrevistas y la solución de casos por lo que jamás baja su intensidad y nos mantiene pegados capítulo tras capítulo donde lo aterrador es ver como estos criminales no muestran remordimiento alguno ante sus actos y aprendemos, igual que Holden, que estas personas podrán ser interesantes pero eso no quiere decir que debemos tener piedad ante ellos.

Esta es una de esas series que tiene todo para mantenerse y espero no caiga en su segunda temporada como muchas otras.

10/10

I’m Out!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s